El país de Escobar


Pie: Imagen Canal Caracol

Comencé este año con una columna acerca de ‘El patrón del mal’ y a mediados de la serie me pareció oportuno realizar un análisis de lo que se había comentado y escrito  en torno a ella. Ahora como toda una trilogía, me parece necesario finalizar con unas percepciones del último capítulo.

Tengo que decir que, a diferencia de muchos, no me disgustó el tono novelesco de la serie. Considero que no se puede esperar algo mayor de un canal comercial, ni de la franja en la que se presentaba. Además, como expresé en mi columna anterior, creo que la novela es una metáfora poderosa que permite que el público comprenda y se entere de lo que significo e hizo Escobar en la historia de nuestro país.

Pero contar la historia bajo el formato de una novela y no el de una documental no justifica que se le diera un final tan mediocre como el de las tantas producciones colombianas. Es un error pensar que la historia de Escobar se acaba en aquel tejado, mientras su mamá en un andén llora la muerte de su hijo, a quien condenó con sus consejos, mientras los policías celebran tomándose fotos con su trofeo. Porque si algo ha demostrado el boom que causó la serie, los descargos y acusaciones de apología al delito, es que Escobar sigue vivo en nuestra historia y nos recuerda lo sádico de nuestro pensamiento facilista.

Por eso me asombró que no mostraran lo que sucedió después de su muerte, que no mostraran su entierro de presidente, de héroe, de Dios e incluso de villano, porque ellos también tienen sus multitudes que los despiden para enterrarlos por siempre. Me sorprendió que no mostraran las imágenes de las celebraciones, no solo por parte de particulares, sino también de figuras públicas. Me extrañó que no  tuvieran prudencia alguna en mostrar el atentando contra el avión, que mostraran cómo tuvieron que recoger los cadáveres de la victimas en bolsas de basura, para de esa formar organizar las pocas piezas que quedaron después de la explosión. Y en cambio no pasaron las imágenes de los centenares de viudas que dejó Escobar: madres, hijas, hermanas, niños, ancianos… porque el llanto por el Robin Hood colombiano no reconoció ni género ni clase. Me extrañó que mostraran el testimonio de aquel hombre, que en medio del entierro le propuso al país que embalsamarán al capo y lo inmortalizaran a la vista pública, para ser adorado por siempre.

¿Por qué el día en que un país llora la muerte de un criminal, de un mafioso, de un terrorista, de alguien que implantó la ley del terror para valer su autoridad, ese día es un fenómeno histórico sin precedentes? Porque la multitud que lo acompañó en su funeral es parte de eso que somos ahora. Porque la bipolaridad de un país que no decide si llorarlo o celebrarlo es parte fundamental que del mito que representa. Porque lo que sucedió después de su muerte no es más que el resumen de su impacto en la historia de nuestro país y por lo tanto mucho más importante que su vida, que sus sicarios, que sus putas y aviones. Porque el Escobar que resucitó después de muerto (casi como el mesías que muchos ven en él)  es el reflejo del poderoso impacto que alcanzó en nuestra sociedad.

Y en ese aspecto, lamentablemente, tengo que concordar con muchos de los críticos, pues sin eso terminó siendo una más de esas narco-novelas que se colocan en el prime-time colombiano y que carecen de esa autocrítica que tanto nos hace falta. Porque si bien puede ser que se omitiera esa parte por la fuerte presión que muchos televidentes colocaron para sacar la serie del aire, la realidad es que a la televisión colombiana todavía le falta mucha autocrítica. Al final el más grande error de la serie fue atreverse a contar la historia de Escobar, pero no la historia del país de Escobar.

  • Angie Pik

    Cierto es… pero mira el nombre mismo de la novela.. “el patrón del mal” si fin desde un principio era acabarlo de esa manera, mostrar lo que movió después sería dar cabida al nunca superable debate de si fue alguien de bien o de mal, a ellos no les importa colocar en pantalla quienes lo lloraron.. aunque si les hubiera favorecido mucho colocar muchas imágenes de gente sufriendo por su culpa aún después de su reciente partida.. eso si me extraña…
    Gracias!! 😀 <3

  • milton

    Yo pense que iban a leer la carta de los Extraditables (o sea Escobar) a la Corte Suprema, aquella es epica y la leyo Petro en repase en el congreso sobre la toma al palacio hace un tiempo. Pero no la leyeron o mencionaron. Claro aquello es un detalle muy concreto tal vez.