De más al MAS

El pasado 4 de abril asistí a la charla “Conflict Resolution Theory and The Colombian Peace Process” dictada por el profesor Marc Chernick, y organizada por la REDH Colombia (Espacio de Reflexión Académica en Holanda). Fue una nutritiva experiencia haber asistido a este evento, ver que un grupo de colombianos están tomando la iniciativa para proponer y crear espacios de reflexión en Holanda, y por supuesto, oír al profesor Chernick.

Nunca había oído hablar sobre éste último, y jamás había leído texto alguno escrito por él, pero quedé impresionado con la lectura que hizo sobre el conflicto colombiano, aprendí muchas cosas que desconocía sobre el actual proceso de paz, y de los anteriores fallidos intentos. Por más de una hora, y de forma organizada, clara y concisa, él hizo un profundo análisis sobre el pasado, presente y futuro del proceso de paz, y quiero detenerme en este texto en el séptimo punto que él mencionó: los expoliadores (spoilers).

Explicó el profesor Chernick que en todos los procesos de paz siempre hay expoliadores que quieren destruir y minar el proceso. Señaló que sin importar el contexto donde se den estos procesos siempre habrá quien, o quienes, no crean en las negociaciones y busquen entorpecer el dialogo. Habló sobre algunos sectores que entrarían en este bando de expoliadores en el caso colombiano, y mencionó al expresidente Uribe puesto que este último está liderando un campaña para desprestigiar las negociaciones que se están adelantando en La Habana. Uno de los últimos hechos que buscan crear controversia en torno a estos diálogos, y expoliar los posibles avances, fue ideado por un seguidor de Uribe: Francisco Santos. Este último mandó a poner unas vallas que tienen una imagen de Pablo Escobar y otra de Iván Márquez. En estas está escrito el siguiente texto: Adivine quien ha matado más policías. Queremos la paz sin impunidad. Francisco Santos.

Si miramos con cuidado ésta imagen y leemos con atención lo que contiene escrito podemos establecer relaciones que Francisco Santos no pudo sospechar. Eso pasa cuando una imagen entra en circulación. El creador de la imagen busca, en ocasiones como esta, que el espectador se comporte de manera sumisa ante ella, y que la interprete al pie de la letra. El exvicepresidente afirma que estas vallas buscan “visibilizar” a las víctimas de las Farc, y ha expresado que se encuentra indignado por el desmonte de algunas de ellas, calificando estos hechos como censura. Santos quiere que los espectadores de esta imagen sientan indignación, que simpaticen con sus criticas hacia el proceso, y que se movilicen en contra de los diálogos de La Habana. Sin embargo, si Francisco Santos fuera más suspicaz, o más sensible ante las imágenes y texto que usa, posiblemente hubiera desmontado las vallas él mismo.

El punto central de la valla no es una adivinanza, no es un acertijo. No se hace énfasis en los asesinatos, ni siquiera en los policías. No es una imagen que busque reflexionar sobre estos crímenes, ni tratar la guerra de forma cualitativa. En ésta se hace énfasis en lo cuantitativo, todo gira entorno a la palabra más. Lo curioso es que la palabra más esta del lado de Escobar y no de Márquez. Si nos detenemos con más atención recordaremos que ese capo del narcotráfico estuvo involucrado en los orígenes del paramilitarismo, entre muchos de los males colombianos que ayudó a engendrar y promover. Luego del secuestro de Martha Nieves Ochoa (hermana del clan de los Ochoa) los narcotraficantes, encabezados por Escobar, fundaron el MAS (muerte a secuestradores), el cual fue un ejercito privado que buscaba rescatar a Nieves Ochoa y defenderlos de cualquier intento de ataque o represalias por parte de la guerrilla (en este caso del M-19).

Ahora bien, otro personaje que también estuvo involucrado en los orígenes del paramilitarismo fue Alvaro Uribe. El grupo que éste defendió y apoyó fueron las Convivir, que fueron a su vez ejércitos privados para defender a los grandes terratenientes de secuestros, ataques y represalias por parte de la guerrilla. La valla entonces nos lleva a más direcciones, y no sólo las que se buscan trasmitir superficialmente. Puede que esto sea una sobre-interpretación del texto, pero en casos así creo que sobre-interpretar es un ejercicio necesario. Es un juego de palabras, lo sé, pero leer más al lado de una imagen de Escobar me hizo recordar al MAS, por ende al paramilitarismo, y por consiguiente a Alvaro Uribe. Una imagen puede decir más que mil palabras, pero tan sólo una palabra puede modificar lo que dice la imagen.

Nota:
Quiero agredecer a REDH por haber organizado el evento, y sugiero leer el siguiente texto del profesor Chernick y ver el registro de la conferencia.

Texto sobre lecciones del Caguán:
http://pdba.georgetown.edu/CLAS%20RESEARCH/Projects/Peace%20Processes/10YearsAfterCaguan.pdf

Conferencia del profesor Chernick organizada por REDH:

  • ariadna

    Quise ir pero compromisos me lo impidieron. Gracias por el buen recuento y análisis; muy pertinente a todo el vaya-y-venga entre políticos que rodea el proceso de paz.

  • MMV

    Lo felicito, me gusta mucho el análisis y la forma como lo desarrolla. Me gusta como está escrito. Gracias