13 deseos para 2013

Para acabar este año nos encomendamos a Nuestra Señora del Rosario, patrona de nuestra iglesia, para que después del 21de diciembre nos siga teniendo en su gloria, pase lo que pase. Por eso, como si no importará el fin del mundo, le tenemos la lista de los deseos para el 2013.

1. Señora, permite que el pasaje a la capital baje de precio, o al menos que no suba porque si no, no podremos bajar ni nuestros parientes podrán subir.

2. Por tu hijo, Señora, has que cesen los trancones en la mañana cuando vamos a la capital, pues nos hacen llegar tarde y nos sacan canas. Asimismo permíteles a quienes atienden la línea 123 saber dónde queda la vía hacia acá para que los policías de tránsito por fin se ubiquen y sanen la congestión que nos atormenta.

3. Patroncita, no permitas que el embalse se desborde en la temporada de lluvias del próximo año. No dejes que la maldición de ese cura se haga realidad, al menos no en el 2013.

4. Señora, que en las próximas ferias y fiestas vengan Marc Anthony y la India.

5. Virgencita, quítale la creencia a los capitalinos de que esto es un barrio más de la ciudad. Recuérdales que el pueblo empieza después del peaje, y que el mirador y los moteles cercanos siguen siendo bogotanos.

6. Virgencita, procura que no haya tanta tierrita a nombre del ex de este pueblo, mira que hay varios que queremos ser hacendados también.

7. Permite que las urbanizaciones no nos quiten nuestras montañas, frailejones y ríos. Diles a quienes llegan, que nosotros los pueblerinos somos civilizados, y que podemos ser más que  parte de su personal de servicio.

8. Haznos el milagrito de que la alcaldía apruebe la campaña para la esterilización de animales (obligatoria por demás).

9. Señora, ilumina a los del “Tambor”, “El Chorote”, “La mazorca”, “Punto Inglés”, para que bajen los precios de sus platos y podamos ir algún día a degustarlos.

10. Danos paciencia con los ciclistas que de lunes a viernes nos obligan hacer elaboradas coreografías para no asesinarlos.

11. Rogamos de rodillas que se apruebe algún proyecto para hacer una nueva vía de acceso a este pueblo parroquial, que se queda incomunicado por la caída de un poste en la vía.

12. Virgencita, que nuestros caminos se asfalten. Que no se olviden de las trochas de las veredas lejanas.

13. Y por último, permite que nuestro colegio no nos avergüence de nuevo estando tan lejos en aquél inescrupuloso listado. Recuerda que aunque es el más viejo, feo, y conservador, tuvo la fortuna de tenernos entre sus pasillos y se merece un mejor destino.

Virgencita, por esto y la ñapa que nos quieras echar te agradecemos, y juramos dejar de usar “las Guascas” o “Valle de Tenza” (flotas) para llegar a estas tierras que proteges. De igual manera prometemos no dejar meter más de esos grandes almacenes con descuentos los jueves, solo aceptaremos lo parido en este pueblo (la verdad solo prometemos no ir a las fiestotas de inauguración, aun cuando el trago sea gratis). Por último, si cumples estos deseos retornaremos a aquellos bares y discotecas de acá que hemos olvidado, por dejarnos encantar por las luces de los de la capital.

Y aunque quisiéramos hacer parecer que no nos importa aquel asunto del inminente final, si algo sucede, fuimos buenos pueblerinos, no comemos arepas de chócolo, ni paisas; solo las de acá. No tenemos por qué arrepentirnos, más que por quejarnos de nuestro transporte que es hasta las 11 pm y nos hace las cenicientas del cuento. El gran río Teusacá nos vio crecer y esperemos no se crezca y nos proteja. Gracias virgencita, y aquí nos vemos el 22.

Feliz fin del mundo. Y un métrico de pasto para el año que viene.