Con mucho gusto

Esta calma que ya ni se puede sentir,

me está cogiendo,

me incita a dormir,

o a llorar, en tantos casos.

Sangre en el corazón,

¡muévete como ríos embravecidos!,

¡como montañas con la fe!,

O como el dinero en la iglesia.

Circundas en mis inmensas voces,

en mis gritos con los ojos,

en la mirada que aúlla como perros cuando huelen animas.

Carcome cerebros;

tanto capitalismo, tanta vaina que se inventan.

Pa’ ser mediocres,

entre veces hasta pa’ ser maricas,

Se te está ablandando el corazón

 y se te está hundiendo la ira,

hasta se te durmió lo que tenías vivo.

Lo que podía aún amar y mirar, mirar y amar.

 

Luchaste con denuedo,

trataste de alcanzar nubes.

De las que se tocan,

y en las que te montas casi como drogas, casi como tú.

Nunca las dudas han sido buen camino,

ni para la felicidad,

ni para la seguridad,

ni para llegar a ti mismo.

Si bajo las tinieblas sigues luchando,

si te escabulles

si has sabido burlar a un dios y al otro.

Con mayúscula o con otro nombre.

La traición, las dudas,

la astucia y los giros,

de tu vida, de la otra.

Con otro nombre o mayúscula.

Ayer fuiste quien durmió

y yo soñaba, hoy todo eso,

todo lo que te hizo dejarme atrás.

Te hace dormir una vez más.

Corrientes impetuosas en la tierra,

vientos acalambrados llegaron con la borrasca.

Baja la presión.

Puertas que se te cerraron solas.

La de la vida ha sido hoy.

Cuatro líneas siempre, ¿Qué estás pensando Nojoda?

No te cierres la puerta de la calma,

aunque me estés comiendo el ser.

Y al ver la noche

me hace ir atrás.

Adelante a veces.

Pero siempre hacia la muerte.