Mientras tanto en el resto del mundo

 

El presidente venezolano Hugo Chávez murió hace dos semanas y cualquier mortal que tenga cerca un periódico, un radio, un televisor, un celular o un computador está al tanto de la situación en ese país. Que lo mantuvieron en cámara ardiente, que lo querían embalsamar; que parece que no se puede; que medio Venezuela lo lloró; que Piedad Córdoba fue al funeral con una cartera de Louis Vuitton; que Nicolás Maduro se hizo a la presidencia; que Henrique Capriles se la va a disputar; que ahora Chávez está en el cielo frente a Cristo; que ha de haber incidido en la escogencia del nuevo papa.

Y este es el otro cuento: La semana pasada se reunieron los cardenales en cónclave para elegir a Jorge Mario Bergoglio como el nuevo líder del catolicismo. Así nadie se lo haya propuesto, todos quedaron enterados de quién es el nuevo sumo pontífice. Que Francisco es el primer papa latinoamericano; que es argentino; que es el primer jesuita en ocupar el cargo; que no estaba entre los favoritos; que quiere que su papado sea uno de humildad; que tenía una novia que no se casó con él así que se volvió cura; que está enemistado con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner; que tal vez estuvo involucrado en la dictadura.

Y entre esos dos personajes icónicos parece que el mundo se hubiera detenido. Que fuera de ellos no pasara nada más. Lo cierto es que hay otros eventos que no solo merecen ser contados, sino que están haciendo historia. Para la muestra, unos botoncitos.

Desde que Pakistán fue fundado en 1947, nunca un gobierno había podido terminar un período completo en el poder. Siempre las administraciones terminaban derrocadas en golpes militares o los dirigentes eran asesinados. Eso cambió la semana pasada cuando el primer ministro de ese país, Raja Pervez Ashraf, y su Partido Popular de Pakistán (PPP) completaron su período al frente de la nación. “Pakistán tiene una larga historia de pujas entre las fuerzas democráticas y las antidemocráticas, pero las primeras por fin triunfaron y ya nadie podrá herirlas de nuevo”, dijo Ashraf emocionado en un discurso.

El logro no es de poca monta. Luego de que el primer ministro anterior, Yousaf Raza Gillani, también del PPP, fue removido del cargo por la Corte Suprema de Justicia por desacato a la autoridad, Ashraf lo sucedió para terminar con lo que había empezado el grupo político en 2008. Como el propio Ashraf reconoce, no fue una época de “ríos de leche y miel”, pero sí un gobierno que trató de hacer todo para mejorar la situación de sus ciudadanos. Y el hecho de que hayan terminado y de que el pueblo vaya a ir a las urnas para elecciones “libres y transparentes” en mayo es prueba de que en algo están avanzando.

Otras que están haciendo historia son las dos Coreas. El balance en la península es delicado, pues lo único que mantenía la ‘paz’ en la región era un armisticio de hace seis décadas que puso fin a la Guerra de Corea. Aunque los dos países viven en constante tensión y las bravuconadas van y vienen, nunca habían pasado a mayores hasta que el joven dictador norcoreano Kim Jong-un decidió que iba a invalidar el armisticio. Eso significaría que las dos volvieron a la guerra.

Tradicionalmente, el sur ha hecho caso omiso a la retórica del norte, pero ahora es diferente. La ONU insiste en que el armisticio sigue vigente, pero el discurso de los norteños es tan belicoso (hablan de un ataque preventivo y de guerra a gran escala), que los sureños están preocupados. También ellos están conscientes de las implicaciones que traería un ataque del norte, pues no serían los únicos dos jugadores en el campo de batalla. Si se van a la guerra, inmediatamente entran las dos superpotencias: China, aliada de Corea del Norte, y Estados Unidos, del lado de Corea del Sur. Y ese es un escenario realmente indeseable.

El prospecto de un enfrentamiento militar entre los dos poderes militares más fuertes del mundo debería ser suficiente para hacernos querer ahondar un poco en ese tema. O por lo menos debería ser aliciente para que los medios de comunicación lo hicieran. Pero, obvio, mejor hablemos más sobre el papa Francisco y el comandante presidente Chávez.

  • milton

    Gomela tienes razon, el problema es que los duenos de los medios grandes tv, cnn, caracol etc son unos viejos tarados ricos que creen que el Papa es la sensacion. Y respecto a Hugo, pues no se la creen todavia, no ve que no lo soportaban, solo porque no era una desalmado capitalista, eso es todo gomela. Por cierto Catalina no es lo ultimo

  • lmcaiced

    Nati que buen artículo, me gusto mucho lo de Pakistán, lo de las Coreas creo q merece un detalle más amplio pues China no creo q arriesgue mucho por dicho aliado pues aunque su poder económico ha crecido igual q el militar es claro que a nivel armamentista USA le lleva una gran ventaja. A los chinos les fascina más el softpower y por lo que veo en caso de guerra invertirían en ella más no se enfrentarían directamente porque en su vencidario tienen varios enemigos, o no tan amigos, que de unirse le pasarian una cuenta de cobro grande al país del dragón. Éxitos totales.

  • Maria Adelaida Perdomo

    Buena Natis! y gracias por informarnos de cosas diferentes al papa y a Chávez, que ya nos tienen verdes con el tema, mucho mas importante para el mundo una posible guerra entre las Coreas