Feliz día del periodista

El 9 de febrero, día del periodista en Colombia, hace cinco años, un profesor universitario se dirigió a quienes asistíamos a la clase de teorías y prácticas periodísticas y nos dijo: “Entre más días le celebren, más oprimido es usted, eso es para darle contentillo. Ah, feliz día del periodista”. Al principio hallé que el enunciado se basaba más en desencantos personales que en otras cosas. Sin embargo, hace un año, en fechas cercanas al 9 de febrero, otro profesor dijo: “En Colombia el periodismo es la segunda profesión más abusada después de la milicia”.

Aparentemente esas tristes realidades no son exclusivas de Colombia. Si bien en otros países del mundo el día del periodista no coincide con el nuestro, el periodismo sigue siendo víctima de ataques cualquier día del año.

La semana pasada, en Brasil la noticia del momento se centraba en la huelga de policías y bomberos que se desarrolla en Río de Janeiro. No era una noticia irrelevante puesto que el carnaval que se realizará en esa ciudad esta semana es el más grande del mundo y un paro de la fuerza pública podría traer, como mínimo, problemas de logística y seguridad para los 500.000 turistas que se esperan. Aún así, con mucha más modestia, varios medios publicaron que el 8 de febrero el periodista Mario Randolfo Marques Lopes, editor jefe del portal Vassouras na net fue secuestrado junto con su novia. Según el diario británico The Guardian, Marques Lopes se dedicaba a escribir sobre temas de corrupción contra el gobierno local. Tal vez por ello en julio de 2011 fue víctima de un atentado que lo dejó en coma varios días. No obstante, con tenacidad logró recuperarse y, aunque solo podía trabajar desde su casa, pudo volver a la prensa.

La semana pasada el periodista no corrió con la misma suerte que tuvo el año anterior y un día después de su secuestro, el mismo día que acá nos congratulábamos por el día del periodista, su cuerpo sin vida y el de su novia fueron encontrados con tiros de gracia al lado de una carretera cualquiera.

Esa misma semana, en Bangladesh asesinaron a dos esposos y colegas. Sagar Sarwar era un editor de noticias en el noticiero de televisión del canal Maasranga. Su esposa, Meherun Runi, era reportera del canal ATN Bangla. Los dos fueron acuchillados en su apartamento y, aunque todavía se desconoce el motivo de la matanza, en vista de que no se encontraron signos de entrada forzosa, se cree que eran conocidos de los periodistas. Para completar la macabra escena, los cuerpos ensangrentados fueron encontrados por el hijo de la pareja de apenas cinco años, quien llamó a familiares para que vinieran a ayudarlo.

Lo anterior, solo en la semana pasada, esa en la que festejamos entusiastas nuestro día. El número de casos de periodistas asesinados en el mundo es alto (81 en 2011 según el Comité de Protección de Periodistas), y aquellos que quedan en la impunidad es realmente alarmante (de los 81 asesinatos el año pasado, ni siquiera se conocen los motivos de 35). Lamento arruinarles la fiesta, pero, por el momento, no hay mucho que celebrar. Feliz día del periodista.