El pensamiento de Andrés

En nada cambiará la dinámica de su fastuoso negocio. Si acaso, afectará las ventas un fin de semana (a lo sumo, dos). No valen de nada tampoco sus palabras de excusa, de arrepentimiento, sus mensajes publicitarios en los diarios de mayor circulación del país que, con un tono de humorsillo barato y malo (muy andresístico), intenta congraciarse con su fanaticada nacional.

Se notó, y es que se notó, que sus palabras fueron sinceras. La naturaleza humana se devela con esas primeras reacciones, esas palabras aireadas y poco pensadas. O bueno, sí pensadas: bajo su lógica, bajo su lupa. Y digo que no importa porque esa es la lógica, la lupa una gran mayoría de colombianos. Hacemos parte de una cultura machista mezclada con el folclor y la bacanería del “sombrero vueltiao”. Y esa gente bacaniada, bella, superflua e hipócrita es el 98% de la clientela de Andrés.

Y digo que no importa exactamente porque su clientela piensa igual. De dientes para afuera se indigna: incluso manda algún mensajillo, pero a los 15 días, a parrandear a Andrés, a embriagarnos de esa colombianidad frívola y muy pero muy machista (y las mujeres peor: esas son las más machistas).

Salvo, claro esta, aquellas mujeres valientes, independientes, críticas, inteligentes e interesantes que desde que forjaron su criterio se dieron cuenta del engaño, de la falacia de esa Colombia bacaniada, feliz y sabrosa pero desigual, discriminatoria, racista y machista. Esas son las mujeres que, de corazón, se indignan y entienden lo que ocultan las palabras de Andrés. Que entienden que su pensamiento es el que las nuevas generaciones deben cambiar. Ese mismo pensamiento que la cultura de Andrés perpetúa: Es sólo ir y verlos.

Lástima que ellas (y aquellos hombres que las apoyan y las defienden) nunca van a Andrés Carne de Res. Por lo que su negocio seguirá produciendo de lo lindo. Y mañana, mañana será otro día. Aquí olvidamos rápido. Bueno, al menos su torpeza y pobreza de raciocinio nos brindó la oportunidad de que, como sociedad, pensáramos qué es lo que realmente pensamos y qué representamos con nuestras conductas y nuestra forma de ser.

  • Juli

    es una columna o un estado de facebook?

  • milton

    Buena nota, Si la gente tuviera dignidad y/o pensaran diferente de el, el sitio se quedaria solo pero eso no va a pasar. Como sera que hasta para protestar van a consumir donde el Andres Cara De Res que simplemente es otro burro adinerado como su clientela.

  • Juan Camilo Méndez Herrera

    Qué pobreza de columna….ni norte tiene.