El boicot de Starbucks: el control político que sí podría funcionar

Aun bajo el entendido de que las comparaciones son odiosas, no deja de sorprender la reacción de varios hombres de negocios de los Estados Unidos que, liderados por el presidente de la cadena de cafeterías Starbucks, Howard Schultz, estuvieron a punto de poner en jaque a los políticos de ese país a mediados del mes pasado, ante la incompetencia de los congresistas de ponerse de acuerdo para encontrarle solución a la deuda federal de ese país. Mientras, aquí no hacemos nada.

Volviendo al episodio estadounidense, a mediados de agosto, Schultz hizo un llamado a los jefes empresariales de ese país para que dejaran de financiar las campañas electorales de los políticos hasta que no se pusieran de acuerdo y solucionaran la aprobación de la deuda que, por esas fechas, seguía siendo una responsabilidad irresoluta por los congresistas de ambos partidos.

Su objetivo, según lo expresó, era obligar a los representantes a resolver “(…)con civismo, honestidad y con la voluntad de relegar a segundo plano su propia reelección, los desafíos fiscales de la nación a largo plazo”; acusando a los políticos de ese país de haber dilapidado “la confianza que teníamos en nosotros mismos, en el futuro y en nuestra capacidad para resolver juntos los problemas”. En el memorando que escribió para darse a entender, manifestó que su esfuerzo no estaba dirigido a hacerle daño a partido político alguno sino a presionar a los legisladores a que se comprometan para el bien del país.

Aunque la iniciativa del señor Schultz recibió el apoyo de cientos de ciudadanos, entre ellos empresarios, y gerentes de empresas grandes en el país como J.C. Penney Co. y Whole Foods Market, el tema no pasó a mayores y, tras la aprobación de la ley, el impulso se fue apagando. No obstante, esta acción dejó un interesante precedente en términos de las relaciones entre la sociedad civil y el ejercicio público.

Esto es, ni más ni menos, de qué manera se puede presionar a los funcionarios públicos (en este caso en particular, congresistas) para que los escuchen y hagan su trabajo. Así como con el resto del mundo, en ese país (y sobre todo en ese país), el tema pasa por el dinero. En otras palabras, presión social oxigenada por un chantaje monetario que viene siendo mucho más efectivo que cualquier manifestación pública. De haber prosperado la original propuesta de Schultz, los congresistas estadounidenses se hubieran puesto serios en su trabajo mucho antes de lo que lo hicieron.

Pero volviendo al tema de la comparación, es curioso y bastante diciente que en ese país sí se les hagan exigencias a sus gobernantes y, mal que bien, sus ciudadanos estén pendientes de sus acciones, sus decisiones y sus posturas, mientras que en este todos nos hacemos los de la vista… Mientras aquí pensamos que la democracia termina cuando depositamos el voto, allá saben que, como ciudadanos, tienen el derecho de cuestionar las acciones de sus representantes. O, ¿quiénes de nosotros sabe qué diablos está haciendo en el Congreso la persona por la cual votamos? ¿Dónde está esa rendición de cuentas (accountability, como la llaman en los países de habla inglesa) de nuestros gobernantes? Porque, cómo vamos a criticar las acciones (u omisiones) que ocurren en el Congreso si no sabemos realmente qué está pasando allá. Esto es tanto culpa de nuestros vapuleados políticos como nuestra. Nosotros como “dizque” ciudadanos no nos tomamos la molestia de averiguar qué están haciendo. Si aquí criticamos la ausencia de cultura política que impera, deberíamos reconocer que eso también es culpa nuestra.

El episodio de Schultz es solo un ejemplo que nos debería enseñar algo más acerca de la democracia. Y esto es: si no nos involucramos en las decisiones de nuestros gobernantes, estos seguirán haciendo lo que vienen haciendo. Si realmente queremos que cambien sus comportamientos, comuniquémonos con ellos.

  • Por que nos ven la cara, las votaciones deberian ser publicas (y no secretas)

    Y todo deberia estar en linea. Asi sabriamos que hacen estos representantes

    Por que por Caracolito y RCNito solo nos informan de Gilma persiguiendo Violadores, pero estoy seguro que en el congreso es donde le entregan el pais a las mineras, le entregan el $ de la salud a los intermediarios en fin eso es lo que hacen pero siempre nos salen es con la retardada de Gilma