El descaro de la Hurtado

Tomado de: http://web.presidencia.gov.co/fotos/2008/septiembre/16/das.jpg

Al país del descaro y de los descarados; al país sin vergüenza y de los sinvergüenzas se le suma una nueva perla bajo el nombre de María del Pilar Hurtado. La ex del DAS Le hizo un quiebre a la justicia colombiana amparada bajo la figura que, en nombre de los Derechos Humanos, garantiza la protección que el Estado presta a aquellos extranjeros que hayan llegado a su territorio para huir de una persecución política en su país de origen.

Aquella mujer bajo cuyo mandato el DAS se convirtió en una verdadera empresa del espionaje y de la fabricación de calumnias, al servicio de los intereses del gobierno Uribe, posa ahora de víctima. Supuestamente convenció al gobierno panameño de que el suyo era un caso de persecución política y una campaña de desprestigio por lo que se le estaban violando los derechos esenciales con que debe contar cualquier mortal. De perseguidora a perseguida: lo que nos faltaba.

Ahora, lo que no se imaginó el señor Martinelli es que los panameños no son bobos. Y a raíz de este incidente se han enterado, a grandes rasgos, del novelón del DAS y el papel que cumplió esta señora en todo el escándalo. Es que por acción o por omisión la labor de Hurtado en el máximo organismo de seguridad arroja demasiadas dudas. Y esta se la van a cobrar al “amigazo” de Uribe (ojalá).

Sorprende el silencio del Presidente Santos y la manera escueta en que funcionarios del gobierno en general, como el Mininterior y la Canciller, se han referido al asunto. Se percibe, además, la mano siniestra del ex presidente Uribe, dándonos otra muestra de que su legado lo hemos de padecer por los decenios de los decenios.

Ya supo mandar, el entonces presidente, a los jefes paramilitares a los Estados Unidos para que dejaran de cantar. Ahora se le fue esta señora a Panamá para que no fuera a decir lo que todos ya sabemos. Si tuvo Uribe alguna incidencia en este hecho o no, nunca lo sabremos, como nunca se terminan de saber muchas de las cosas más neurálgicas que ocurren en este país.

Lo que sí sabemos es que esto huele mal y si uno de los bastiones del presente gobierno es la transparencia y el buen gobierno, es hora de que den ejemplo en esta materia y que, al menos, se pronuncien con vehemencia. Si tanto les ha gustado eso de destapar ollas que no nos vayan a dejar esta tapada.

Los Reporteros Sin Fronteras ya manifestaron que la OEA debe exigir explicaciones a ambos gobiernos. Desafortunadamente, ante la inoperancia de la justicia colombiana y la alcahuetería del señor Martinelli, sólo le podemos pedir a las instancias internacionales que presionen ante una -evidente- arbitrariedad. Aunque no debemos esperar mucho de aquel organismo que funciona bajo las directrices del gobierno estadounidense, país en el cual nuestro ex presidente anda dictando conferencias sobre transparencia y derechos humanos en sus centros educativos más prestigiosos.

En fin. Esto es un insulto directo a los depositarios de este tipo de procedimientos. Magistrados, políticos de la oposición, periodistas y dirigentes sociales, muchos, precisamente, defensores de los Derechos Humanos, se deben estar retorciendo de la ira. Y no es para menos. Aquel eslabón (quizá el principal eslabón) entre el DAS y el gobierno Uribista, al parecer, se salió con la suya. Y, de paso, Uribe también.