Indignación en el País Cuartel

La muerte es la que ronda en las calles de Venezuela, nadie apuesta a otra cosa diferente. En medio de este caos, lo único que me queda claro es que la gente no vive a diario sino que muere un poco cada día. Pareciera que la sentencia de todos los venezolanos está escrita con fecha reciente.

Salir a la calle con la sensación de inseguridad es una tortura diaria, un malestar que acompaña a todos los que salen a transitar su sector. La inseguridad nos aqueja por varias problemáticas que son consecuencia de una mala jugada: la falta de educación, ese es un asunto sin arreglar. A pesar de que el índice de analfabetismo indica un 0%, el leer y escribir no manifiesta ese complejo y necesario tópico de educar a un país, por ende me desligo de eso y de cualquier asunto panfletario que crea que la educación es que la gente sepa que si juntas vocales y consonantes se forma una palabra.

Aquí las empresas cierran todos los días por falta de divisas y el empleo de todos pende de un hilo finísimo; la inflación es más alta cada vez, el dinero y los incrementos salariales son inútiles para satisfacer el encarecimiento de los productos más básicos. El dólar oficial marca 11 bolívares y el dólar negro se cotiza en 87; este último es por el que se rige el país, pues el control cambiario es cada día más riguroso: el gobierno nos controla el bolsillo y, por tanto, la voluntad.
Encender el televisor para conseguir información veraz es un asunto fallido. Siempre he criticado a algunos medios por tergiversar la verdad, pero en este caso, ni siquiera se presenta una noticia a medias; la irresponsabilidad de la mala información proviene del gobierno, quien amenaza constantemente con juicios legales a todo aquel que quebrante su política de censura. Esta misma situación se repite con la radio y los periódicos que, por si fuera poco, gracias a la falta de divisas no se imprimen porque no hay papel.

Como consecuencia de un mal gobierno hemos tenido una semana agitada. La violencia que se ha desatado en el país no es ni siquiera la que se menciona en los medios; tanto es así, que la incertidumbre es considerada la única noticia veraz y la represión es la política pública más eficaz. Con este panorama, parte de la población insiste en salir a protestar porque existen innumerables razones para unirse: la escasez, la violencia, el militarismo, el desatino del Presidente, la violación de Derechos Humanos, la inflación, el control cambiario, el desempleo, la crisis de salud, la decadencia del sistema educativo, el neoliberalismo, el mal sistema carcelario, la crisis económica, la pobreza… en fin, estamos tan mal, que si existiera algún progreso del gobierno, sería totalmente opacado por las consecuencias de este atraso generalizado.

La gran mayoría de los que nos unimos a la protestas tenemos conciencia de lo que ocurre y repudiamos a los que buscan la violencia. También repudiamos las protestas que se venden como ‘la salida’, porque no caemos en trampas ni le damos razones al gobierno para criminalizar a la disidencia con eso de tener un plan conspirador para tumbar al Presidente; además, esos radicalismos se los dejamos a los desesperados, a los que no construyen país, a los que piden intervención gringa, a los que la soberanía les parece un adorno patrio.

Debido a la desinformación de los noticieros, quienes reportan los avances del mundial de fútbol en vez de la situación real, las redes sociales intentan hacer el trabajo de informar y así se llenan las cuentas de fotos y anuncios con los desaparecidos y detenidos, esos que nos llenan de temor y reviven la posibilidad de que se esté practicando la tortura. En varias fotos de las que circulan he podido reconocer a un par de amigos, en otros, sin ni siquiera conocerlos, reconozco una parte de mí. El llanto de sus madres se escucha cerquita, el lamento de sus padres se siente en las puertas de los tribunales de justicia esperando buenas noticias de los jóvenes. Esto le parte el alma a cualquiera.

Entre tanto desconcierto los “ismos” salen a relucir, se comienza a pedir el nacimiento de líderes imposibles y se apunta a una fe en la milicia, ya sea para que reaccione y se una a la disidencia o para que defienda a la revolución chavista. Es triste ver cómo la esperanza de algunos todavía está puesta en los cuerpos armados, pues ellos no saben de paz ni de ciudadanía, su naturaleza es la antesis de la estructura civil. Por otro lado, existe una temerosa cautela en aquellos izquierdistas que tienen miedo a criticar este proceso decadente sólo por no ser tildados de burgueses o porque no lo metan en el saco de los adeptos de la derecha. Acabar esta censura ha sido una responsabilidad ignorada por aquellos que pertenecen a la izquierda caviar.

En todos los lados se manifiesta la necesidad de un líder; el chavismo se aferra a Maduro convencido de que apostarle su gobierno, es volver a las políticas de antaño. Por otro lado, la oposición se pasea entre la representación serena de Henrique Capriles o el ardor de Leopoldo López; hay gente que prefiere verse en ambos. Esta dinámica tiene una lógica que no merece estigma alguno, pues el país está acostumbrado a que debe medirse todos los años en unas elecciones; por ende, consideran un deber ciudadano encontrar un líder por quien votar. De lo que no se han dado cuenta, es que entre esta búsqueda innecesaria se desvanece el ideal del ciudadano, en el que la lucha se hace desde cada individuo, desde sus trincheras, desde sus verdades, desde su propio cambio. Lo que no saben es que están buscando algo que ya tienen, porque sus mejores líderes son ellos mismos, que entre los escombros intentan reconstruir un país con las uñas donde el miedo no tenga cabida nunca más.

Mientras realizo este escrito me distrae el olor a bomba lacrimógena. Me distraen los gritos de la gente, el humo y el sonido de disparos. Me distrae la idea de que aquí no hay ninguna izquierda, ni ninguna revolución, que estamos sumergidos es un profundo caos que no atañe a ideologías de ningún tipo.

Siempre que salimos a protestar ya tenemos las batallas perdidas, la disidencia está acostumbrada a que son 15 años de militarismo y que seguir en la pelea se ha convertido en un asunto de fe. Sabemos que el resultado de todos los procesos es la implementación de más leyes y el cerco de las libertades; pero también sabemos que no cuesta nada sumarnos a una batalla más para ver si esta vez gana el ciudadano de a pie, el verdadero pueblo y no esa elite que se lucra de todo el conflicto. De todo este escenario no sabemos lo que lo que viene, es difícil medir consecuencias. Lo único que tenemos claro, es que para seguir en este país hay que lucharlo, hay que quererlo y hay que vivirlo aunque duela.

  • Gustavo Briceño

    Los valores, los principios morales y humanos no se negocian, el aspirar a tener un pais decente tanto en el comportamiento de su gente en la vida cotidiana, como en el ejercicio publico de sus instituciones,es una deseo legitimo que no debe reñir con la ideolgia que cada uno profesamos, seamos de izquierda, centro o derecha. A este gobierno ciertamente se le puede endosar muchos errores pero el mas comentado de todos debe ser la aberrante corrupcion y depotismo e inversamenente la grosera impunidad sobretodo cuando se tratan de los enchufados con el gobierno.Las protestas en Venezuela es la manifestacion genuina de la acumulacion de la desesperanza, la impotencia, la decepcion y la frustraccion que durante 15 años han sido nuestros mas fieles acompañantes en esta lucha democratica. La violencia no proviene de los estudiantes ni de los ciudadanos sino de un gobierno que de forma sistematica acabo con la calidad de vida de los venezolanos, de un lider ya difunto que durante 14 años consolido y capitalizo su poder politico atraves de un discurso divisionista con un gran acento en la lucha de clases,esa fue la mayor cosecha de odio y resentimiento, realizado por algun mandatario en la vida republicana del pais. Particularmente no creo el dialogo en este momento, la salida es la renuncia y la posibilidad de un gobierno no chavista y a su vez que este nuevo liderazgo inicie el dialogo para la reconciliacion y el reconocimiento entre hermanos que pensamos distinto.

  • Nathalia Uzcátegui

    Leer análisis sobre lo que nos sucede y vivimos a diaro, nos hace ver los distintos espejos de lo que vivimos y de ser posible con el reflejo llegar a los que aun tienen dudas. Gracias por escribir, le pusiste nombre a lo que hacemos diariamente “es un asunto de fe”

  • miltonmaria

    PUes hasta tienes razon, hay mucha gente que vive interpretando papeles trillados, como la mujer digna, la gomela, y otros peores. Deberian liberarse un poco. Claro que ud ha llevado eso muy lejos

  • miltonmaria

    Lo del hombre bionico es una idea de tv de los 70 creo. Ahora creo que lo que se avisora es que tal vez nos volvamos algo asi como un software, nos pareceremos mas a una idea que a otra cosa. Lo cierto es que eso de esquivar la fatalidad de alcanzarse, dude que nos toque a nosotros.

  • Cata Beltran

    Realmente, vale la pena detenerse y mirar cada vida o nuestra obra…. soy una afortunada del salir del papel que se queria para mi… la tipica niña, juiciosa con su pelo largo y con un novio bien lindo, que sea honrado de entrar en mi familia…. al Diablo con todo eso!!!! mi libreto ahora lo escribo yo!!! Amo a mi novia, amo mi look, mi pelo corto, soy nerda, me encanta leer y me siento bien… Gracias por compartir lo que millones callamos o nos reservamos y Gracias por mostrar que los diferentes a la Masa si pensamos!!!

  • Jaime de la O

    este texto carece de una perspectiva de análisis juiciosa y crítica ante la idea de la performatividad/teatro del género.
    me pregunto ahora yo cuántos tienen la posibilidad de ser múltiples personajes.
    una discusión como esta no se puede dar sin considerar relaciones tan complejas como la etnia, la racialización y la clase social. performar cuesta, y pasa que no resulta tan fácil ser hoy ‘piroba’ y mañana ‘bisexual’.
    le invito a pensar el asunto por fuera de su esfera de comodidad (que incluye cerrar diciendo ‘venia y aplausos’).

  • Katerine Tangarife

    Felicitaciones por tan excelente articulo!! Estás en lo cierto como diría chespirito Todos hemos nacido con un libreto implícito, con textos y escenas que debemos decir y actuar para que nuestra actuación sea perfecta. La pregunta es: ¿cada quien está content@ con su papel, o quisiera escribir sus propias escenas?

  • Lady Johana Hoyos Vera

    Excelente apreciación de libertad, de felicidad, de expresión y de una escenario donde todos somos unos grandes actores…. nos falta salir del papel y vivir nuestra propia realidad!.

  • Gigi Williams

    wow querido ser humano colega…es lo mejor que he leido en los ultimos tiempos… Que sensatez! Que real! Que libre! .. muchas gracias por reafirmarme el poder de mi alma y mi libertad.
    Un gran abrazo matias!
    Gigi Williams/ Gilbert Garrido Williams / GG

  • Goo Goo Doll

    Me encantó, Me gustaría seguir leyendo escritos tuyos

  • Paula Mejia

    Esta del carajo, muy interesante…

  • Juan S. Lozano

    Estas en la onda Judith Butler y Beatriz Preciado, buenísimo que seas honesto, valiente y arriesgado.

  • lina alejandra pedraza hernand

    Genial!!!!!!!
    Si cada uno actuara el papel que viene desde sus entrañas, creo que mas de uno dejaria de seguir un rol impuesto por el que su alma necesita desempeñar!!!!

  • Juan Andrés Ferrero

    Felicitaciones, está buenísimo!

  • Natalia Acevedo

    Me encanta. Quiero más !!!!!