¡Yo apostaría por SETI!

Cuando los Europeos -proseguí a explicar mis locuras de pintor- llegaron a África en búsqueda de “trabajadores involuntarios”, se generó un mercado de seres humanos. Como cosa interesante, y como suele suceder con la humanidad, surgieron un par de “inteligentes” que a costa de abusar de su poder encontraron un negocio. Lo sorprendente, y algo gracioso, es que ¡los que vendían negros éramos los mismos negros! ( me incluyo en el grupo porque mi ancestro llegó en un barco como uno de estos “trabajadores involuntarios”). Este evento resume rápidamente el gran problema de la humanidad: abusamos de otros en búsqueda de beneficios individuales, e inevitablemente la cosa termina colapsando. Bien dijo la artista estadounidense Barbara Kruger, “el abuso de poder no llega por sorpresa.” Encuentro terriblemente gracioso que todos los problemas de inmigración de los que se quejan los países europeos provienen de regiones en los que ¡alguna vez ellos tuvieron colonia!

El problema no es buscar el beneficio personal, este es uno de los derechos básicos e innegables de todo ser humano entregado por el capitalismo. El problema, creo, radica en las identidades que generamos por proximidad. El abuso generalmente no se da dentro de la identidad del “Nosotros” sino hacia, o del “Otro.” Al igual que en la gran forja de las naciones, el “Nosotros” solo se constituye cuando aparece su opuesto, el “Otros.” Los europeos solo se denominaron europeos cuando descubrieron otros continentes. Antes de esto eran Españoles o Alemanes, y antes eran Castilla, Aragón o Bohemia y Prusia. La presencia del “opuesto” tiene sus maneras de unificar los objetivos y las identidades.

Los años han pasado, ya no “hay” esclavos; sin embargo, el abuso del “otro” se rehúsa a desaparecer. Achille Mbembe lo define como “Necropolitica.” Una de las corrupciones del capitalismo desmesurado donde se genera capital a costa del abuso de los “Otros.” Quien vive y quien muere lo determina los mercados. Ahora no se buscan territorios ni sometimiento de poblaciones como sucedió en las colonias, ahora se busca explotar los recursos humanos generando una nueva raza esclava para obtener beneficios sin importar el coste. Una especie de neo Feudalismo. El 90 % del capital mundial está en manos de menos del 10 % de la población y si el Ipad fuera construido en Europa o en USA su precio no bajaría de unos 15.000 US dólares. La raza esclava y los sometidos siempre serán los “Otros.”

Nos educaron para competir y esta bien, pero los tiempos han cambiado, hay que redefinir el “Nosotros” y enfocar nuestra identidad hacia un balance entre competir y cooperar.

Es mucho más fácil identificarnos, por proximidad, con aquellos que tenemos cerca, “mi familia, los que como comunidad actúan y piensan similar a mi”. Soy Latinoamericano, soy Europeo, soy negro, soy blanco, soy pintor, soy Colombiano, etc. Hay que generar proximidad global, ser seres humanos, terrícolas que co-habitan este planeta. Genéticamente somos la misma ·$%&/*, simplemente generada en distintos sitios y con distintos aspectos físicos. Los regionalismos definitivamente están mandados a recoger. Hay que hacerse ciudadano del mundo. Conflictos siempre habrán, sería absurdo negar la adversidad, pero hay mentalidades que tienen que cambiar.

Lastimosa, o afortunadamente, las identidades tienden a generarse en reacción a lo opuesto, y como en un avión en llamas no existen los ateos, creo que solo nos denominaremos “ terrícolas” el día en que seamos invadidos por extraterrestres. Así pues, para solucionar los problemas del mundo yo apostaría por SETI.