Cariño, paciencia y compresión



Tan sólo en un momento me di cuenta que desde que comencé a relacionarme afectivamente con el sexo opuesto era la primera vez que me habían preguntado: ¿estás feliz?, en unos segundos se me llenaron los ojos de lágrimas sin lágrimas. Bailando apretados, ¿SOS feliz?, Sí.

NUNCA ME HABÍAN PREGUNTADO ESTO.
Soy feliz.
Me pidió tres cosas: cariño, paciencia y compresión.
Cariño sin dudas lo tendrás, pero en unos días sentí que no iba a ser cariño, iba a ser amor.
Paciencia… los tiempos de las personas son diferentes, los niveles de información en cuanto al VIH también son diferentes, para esto habrá paciencia y compresión.
Sintiendo el roce de su piel, sintiendo su olor y bailando mucho tiempo, dije: no se sí voy a tener paciencia para todo.
Bailando como si ninguna otra persona estuviera ahí. No hace falta decir nada, es mucho lo que hay que decir, no hace falta decir nada.
Hace tiempo que no bailaba tanto, hace tiempo que no sentía tanto.
¿Prometer que no me vas a hacer falta?, no puedo prometer algo que no voy a cumplir.
No dudes en decirme nada, en pedirme nada.

Estamos conectados, estas todo el día conmigo, pienso en ti hasta cuando duermo.

Perdí mi teléfono, es extraño porque lo único que me preocupa es perder la comunicación diaria con él.

Muchas personas me dicen: debes tener un amor en cada puerto, o como haces con tus amores.
Tengo un amor, no tengo amores en los puertos.
Tengo un amor en Brasil, el mais grande y unico do mundo.

Sin límite de tiempo
Sin límite de amor
Sin límite de distancia.

en 12 días…

 

 

Imagen: Algunos derechos reservados por CamilaGallego