Jóvenes Latinoamericanos en la Reunión de Alto Nivel en VIH

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15 jóvenes activistas de América Latina participaron en la reunión que se llevó a cabo en Nueva York la semana pasada en la cual los países refrendaron su compromiso de tener una mejor respuesta a la pandemia del VIH. La mitad de ellos fueron parte de sus delegaciones oficiales lo cual fue todo un logro ya que con anterioridad era sumamente complicado que jóvenes de la sociedad civil pudieran unirse a las negociaciones. Gracias al apoyo de ONUSIDA, UNFPA, UNICEF y sus propias organizaciones fue que se logró costear los viajes.

Provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, El Salvador, México, Panamá y Perú, las y los jóvenes dieron sus aportaciones desde los diferentes campos de acción en los que se desarrollan: promoción de los derechos humanos, de los derechos sexuales y reproductivos,educación integral en sexualidad, prevención de VIH entre hombres gays y HSH, empoderamiento para mujeres y niñas, programas internacionales entre otros asuntos. 3 de los participantes también tuvieron la oportunidad de estar en la Reunión de Jóvenes de Mali que organizó ONUSIDA en Mayo con lo que se tuvo la oportunidad de vincular los resultados de dicho encuentro con la Reunión de Alto Nivel. Cabe mencionar que por lo menos un tercio de los participantes jóvenes de la región viven abiertamente con VIH.

La mayoría de las y los delegados jóvenes participaron en el evento que se hizo previa a la Reunión de Alto Nivel en el cual participantes jóvenes de todo el mundo pudieron crear estrategias y mensajes para la semana y también para el seguimiento de los compromisos adquiridos por los gobiernos y las agencias de cooperación. Dicha reunión estuvo organizada  por GYCA, IPPF-WHR, Youth Coalition, Dance4Life, GNP+ entre otras redes internacionales y dio origen a una estrategia de colaboración con ONUSIDA que está en sus primeras fases y que se estará implementando en los próximos meses.

Durante la semana varios delegados jóvenes se pudieron reunir con las misiones permanentes de sus países o las delegaciones oficiales de sus gobiernos, llegando a influenciar los discursos de sus ministros, proponer acciones de implementación a nivel de país y crear vínculos con otras organizaciones de la sociedad civil a nivel regional e internacional. A pesar de que las negociaciones para el documento final ya estaban cerradas, hubo varios paneles y eventos paralelos en los que el discurso y los mensajes de las y los jóvenes se hicieron escuchar aunque obviamente el nivel de respuesta fue más bajo de lo que se esperaba.

Existen aún varios retos relacionados con un mejor desempeño  de jóvenes activistas que participan en éstos procesos entre los que encontramos:

–          Involucramiento de jóvenes no sólo en las reuniones sino en todo el proceso de elaboración de informes, preparación y consultas: la mayoría de las personas jóvenes no fueron involucrados en los procesos a nivel país, no pudieron conformar parte de sus delegaciones aunque algunos lo solicitaron y otras fueron invitados de último minuto a participar en la reunión por lo que el impacto no fue lo que nos habíamos propuesto a alcanzar.

–          Fortalecimiento de la comunicación e intercambio entre organizaciones y redes juveniles trabajando en VIH y otros temas de salud y derechos sexuales a nivel nacional y regional: muchos de los y las jóvenes que tienen la oportunidad de participar a nivel internacional en eventos como la Reunión de Alto Nivel no tienen la oportunidad de adquirir retroalimentación para prepararse o de compartir los conocimientos a nivel nacional por la debilidad de las redes o estructuras juveniles en muchos países.

–          Seguimiento de la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación”: a 3 años de haberse firmado, muchos de los países de la región han tenido lentos avances en la implementación de la Declaración y otros compromisos adquiridos en el 2001 y el 2006 en la ONU. Las y los jóvenes exigimos rendición de cuentas pero nuestros recursos y nuestras capacidades son limitadas por lo que necesitamos reforzar ambas partes para tener un mayor rol como interlocutores e integrantes de una ciudadanía vigilante.

–          Visibilidad en los medios de comunicación: a pesar de que las y los jóvenes en la región tenemos una de las incidencias más altas de VIH, normalmente poca atención se presta a nuestra problemática incluso dentro de Naciones Unidas donde fue casi nula en los medios.

–          Mayor participación de jóvenes haciendo trabajo de base comunitaria en las cuestiones de incidencia política y representación: el fortalecimiento de nuevos liderazgos y el apoyo a organizaciones de base ha sido sumamente limitado por lo que es necesario reforzar ésta cuestión, particularmente con jóvenes viviendo con VIH.

Las y los jóvenes de la región que tuvieron la oportunidad de participar en la Reunión de Alto Nivel sobre VIH y la Reunión de Jóvenes de Mali tienen el compromiso de continuar trabajando a nivel nacional y regional para seguir impulsando los compromisos adquiridos en la Declaración Política que elaboraron los países miembros de la ONU durante la segunda semana de Junio así como aquellos adquiridos con anterioridad incluyendo la Declaración de Compromisos del 2001 y la Declaración del Milenio/ODMs. Faltan 4 años para el 2015, año en que la mayoría de las promesas en materia de VIH y SIDA deben cumplirse así que también se necesita el compromiso de los gobiernos, agencias y otras organizaciones en el apoyo a la juventud activista para que podamos contribuir en la respuesta de una manera más eficaz y con mayor alcance.

Jóvenes activistas de América latina y el Caribe, participación de Ungass.