La piroba transformista que no quiso actuar en Padres e hijos

Perra naturaleza. Modelo: Matías González Gil. Fotografía: Laura Martínez
Perra naturaleza. Modelo: Matías González Gil. Fotografía: Laura Martínez

Shortbus es una de mis películas favoritas, siempre es un placer verla y descubrir cosas que no había visto antes. Esta película tuvo diferentes problemas para su distribución porque tenía escenas explícitas de sexo que no eran necesariamente eróticas, a las cuales Hollywood no estaba acostumbrado. Su clasificación era difícil porque su director, Jhon Cameron Mitchell, afirmaba que no era porno porque no estaba hecha para excitar al espectador y que de hecho uno de sus propósitos era explorar qué quedaba del sexo cuando no se representaba como algo erótico. Al investigar un poco acerca de la película, me llamó la atención la metodología utilizada para la construcción de las historias, los personajes y el guión en general.

El director realizó una convocatoria para personas, no solo actores y actrices, para que construyeran las historias y los personajes de manera conjunta basándose en experiencias de la vida real de ambos. En otras palabras, los actores tenían participación en la construcción de los personajes que interpretaban en la película. Ahora me pregunto: ¿qué tanta participación tenemos nosotros en la construcción de los papeles que diariamente desempeñamos?

Teatro, la vida es puro teatro. Las identidades funcionan así como en esa canción de La Lupe:

“teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro”. La metáfora del teatro para describir las identidades siempre me ha fascinado, porque implica que todo el tiempo estamos actuando e interpretando un personaje que se nos asignó en un guión (muchas veces sin preguntarnos si nos gustaba ese papel).

En mi caso, como nací con pene, desde pequeño tuve un excelente entrenamiento actoral para desenvolverme como hombre, heterosexual y masculino. Para meterme mejor en el personaje, me daban carros a control remoto en lugar de barbies, bermudas azules en vez de faldas rosadas y me preguntaban por la novia y no por el novio. Poco a poco todos los escenarios donde este actor interpretaba su papel de macho lo iban amoldando y su cuerpo era disciplinado para moverse, vestirse y construirse en forma masculina y heterosexual. En el colegio me creían marica por no jugar fútbol, en la casa por bailar salsa empinado y por nunca haber presentado una novia. Era una especie de anormal muy simpático.

A diferencia del teatro, nuestras interpretaciones no son conscientes como la de los actores, sino inconscientes, naturalizadas y casi que automáticas. Desde pequeño me mantenían el pelo cortico porque así tenía que ser para los hombres y a mi hermana de pelo largo porque así tenía que ser. Pero ¿así tenía que ser según quién y con qué criterio? ¿Quién dirige estas obras? ¿Quién otorga los diferentes papeles? Pareciera que nuestra sociedad funcionara como una productora de cine, una red en donde al cultura, la política, el derecho, la sociedad y los prejuicios funcionan de forma conjunta para otorga roles de género y sexualidad basándose en una genitalidad. Es decir, si el futuro actor nace con pene se gana el casting para interpretar el macho man, pipi loco, penetra vaginas, heterosexual y violento. Si la futura actriz nace con vagina es lanzada al estrellato con un espectacular papel de mujer sumisa, virginal, de falda rosada y media velada blanca con tacones. Si la persona nace con pene y vagina se empieza a ejercer presión desde la medicina para que se escoja uno de los dos papeles anteriores porque no hay un personaje en la obra que permita ambas personalidades en una.

Hollywood y nuestras obras no son muy diferentes, ya que para estar en el cine se debe tener un cuerpo específico de Angelina Jolie o Brad Pitt. De la misma manera, podemos tener más o menos beneficios si tenemos un determinado cuerpo disciplinado que se expresa y se mueve de forma controlada e inducida social y culturalmente. Los roles de género se determinan según la genitalidad de la misma forma en la que un cuerpo con diversidad funcional recibe una forma de incapacidad. Es decir, un cuerpo con una pierna se convierte en un rol de una persona discapacitada a la que le falta una pierna; si una persona tiene una forma diferente de aprender a la que se utiliza de forma mayoritaria, ese cuerpo recibe el rol de retrasado mental, persona con déficit de atención o persona a la que le falta la capacidad de aprender.

Resulta que el entrenamiento para interpretar estos personajes está filtrado por una forma particular de concebir el cuerpo y su forma de moverse y relacionarse con el mundo. Todo cuerpo que no sea de determinada manera o que no se mueva como debe moverse o que no se relacione con el resto del mundo, como su papel lo indica, es anormal, extraño y debe corregirse.

Ahora bien, ¿qué pasa con las personas que nos salimos del guión y queremos cambiar de personaje?, ¿qué pasa con las personas que desafiamos la imposición de un deseo concreto (la obligación de desear de forma heterosexual)?, ¿qué pasa si no queremos tener un papel eterno, sino que queremos interpretar diferentes roles en donde nosotros tengamos participación durante la creación de los personajes, el vestuario, los disfraces? ¿Por qué es tan difícil imaginarse una obra donde los actores y actrices podamos crearnos, interpretarnos, construirnos, etc.? Estas formas de otorgar roles basándose en la genitalidad es una forma de condenar a un actor a una especie de largo y tedioso “Padres e Hijos” al cual no se puede renunciar. ¿Por qué nacer con pene implica estar condenado a ser hombre y, de la misma forma, tener vagina implica ser mujer? ¿Por qué la obra de teatro construye de forma impositiva sus personajes y por qué no al contrario? ¿Por qué somos tan obedientes con nuestros cuerpos a ese/a director/a invisible que nos exige ser eternamente? ¿Por qué no pensar en una relación similar a la que se plantea en la película Shortbus en donde el deseo y las experiencias de los actores y actrices es parte esencial del personaje que interpretarán?

Yo, personalmente, no quiero ser, sino estar siendo, cambiando y transformándome. Para mí la vida y mi identidad es teatro, mi vida es puro teatro y mi masculinidad heterosexual no es más que falsedad bien ensayada, estudiado simulacro. Si me preguntan que soy actualmente creo que la respuesta sería que estoy siendo entre una marica, un pirobo y una transformista. Marica sería mi género y pertenecería, al menos en lo que lleva corrido del año, a la especie piroba (un hombre afeminado) y transformista (que transforma su género en festividades y fechas especiales). Como yo soy el único director de mi guión, puede que mañana sea un hombre bisexual masculino, pero por ahora estoy viviendo mi escena favorita.
Gracias (venia y aplausos).

  • Gustavo Briceño

    Los valores, los principios morales y humanos no se negocian, el aspirar a tener un pais decente tanto en el comportamiento de su gente en la vida cotidiana, como en el ejercicio publico de sus instituciones,es una deseo legitimo que no debe reñir con la ideolgia que cada uno profesamos, seamos de izquierda, centro o derecha. A este gobierno ciertamente se le puede endosar muchos errores pero el mas comentado de todos debe ser la aberrante corrupcion y depotismo e inversamenente la grosera impunidad sobretodo cuando se tratan de los enchufados con el gobierno.Las protestas en Venezuela es la manifestacion genuina de la acumulacion de la desesperanza, la impotencia, la decepcion y la frustraccion que durante 15 años han sido nuestros mas fieles acompañantes en esta lucha democratica. La violencia no proviene de los estudiantes ni de los ciudadanos sino de un gobierno que de forma sistematica acabo con la calidad de vida de los venezolanos, de un lider ya difunto que durante 14 años consolido y capitalizo su poder politico atraves de un discurso divisionista con un gran acento en la lucha de clases,esa fue la mayor cosecha de odio y resentimiento, realizado por algun mandatario en la vida republicana del pais. Particularmente no creo el dialogo en este momento, la salida es la renuncia y la posibilidad de un gobierno no chavista y a su vez que este nuevo liderazgo inicie el dialogo para la reconciliacion y el reconocimiento entre hermanos que pensamos distinto.

  • Nathalia Uzcátegui

    Leer análisis sobre lo que nos sucede y vivimos a diaro, nos hace ver los distintos espejos de lo que vivimos y de ser posible con el reflejo llegar a los que aun tienen dudas. Gracias por escribir, le pusiste nombre a lo que hacemos diariamente “es un asunto de fe”

  • miltonmaria

    PUes hasta tienes razon, hay mucha gente que vive interpretando papeles trillados, como la mujer digna, la gomela, y otros peores. Deberian liberarse un poco. Claro que ud ha llevado eso muy lejos

  • miltonmaria

    Lo del hombre bionico es una idea de tv de los 70 creo. Ahora creo que lo que se avisora es que tal vez nos volvamos algo asi como un software, nos pareceremos mas a una idea que a otra cosa. Lo cierto es que eso de esquivar la fatalidad de alcanzarse, dude que nos toque a nosotros.

  • Cata Beltran

    Realmente, vale la pena detenerse y mirar cada vida o nuestra obra…. soy una afortunada del salir del papel que se queria para mi… la tipica niña, juiciosa con su pelo largo y con un novio bien lindo, que sea honrado de entrar en mi familia…. al Diablo con todo eso!!!! mi libreto ahora lo escribo yo!!! Amo a mi novia, amo mi look, mi pelo corto, soy nerda, me encanta leer y me siento bien… Gracias por compartir lo que millones callamos o nos reservamos y Gracias por mostrar que los diferentes a la Masa si pensamos!!!

  • Jaime de la O

    este texto carece de una perspectiva de análisis juiciosa y crítica ante la idea de la performatividad/teatro del género.
    me pregunto ahora yo cuántos tienen la posibilidad de ser múltiples personajes.
    una discusión como esta no se puede dar sin considerar relaciones tan complejas como la etnia, la racialización y la clase social. performar cuesta, y pasa que no resulta tan fácil ser hoy ‘piroba’ y mañana ‘bisexual’.
    le invito a pensar el asunto por fuera de su esfera de comodidad (que incluye cerrar diciendo ‘venia y aplausos’).

  • Katerine Tangarife

    Estás en lo cierto como diría chespirito Todos hemos nacido con un libreto implícito, con textos y escenas que debemos decir y actuar para que nuestra actuación sea perfecta. La pregunta es: ¿cada quien está content@ con su papel, o quisiera escribir sus propias escenas?

  • Lady Johana Hoyos Vera

    Excelente apreciación de libertad, de felicidad, de expresión y de una escenario donde todos somos unos grandes actores…. nos falta salir del papel y vivir nuestra propia realidad!.

  • Gigi Williams

    wow querido ser humano colega…es lo mejor que he leido en los ultimos tiempos… Que sensatez! Que real! Que libre! .. muchas gracias por reafirmarme el poder de mi alma y mi libertad.
    Un gran abrazo matias!
    Gigi Williams/ Gilbert Garrido Williams / GG

  • Goo Goo Doll

    Me encantó, Me gustaría seguir leyendo escritos tuyos

  • Pingback: Blog nuevo recomendado, y ¡Felicitaciones a Matias por arrancarlo! | S E X O ,C U L T U R A & S O C I E D A D()

  • Paula Mejia

    Esta del carajo, muy interesante…

  • Juan S. Lozano

    Estas en la onda Judith Butler y Beatriz Preciado, buenísimo que seas honesto, valiente y arriesgado.

  • lina alejandra pedraza hernand

    Genial!!!!!!!
    Si cada uno actuara el papel que viene desde sus entrañas, creo que mas de uno dejaria de seguir un rol impuesto por el que su alma necesita desempeñar!!!!

  • Juan Andrés Ferrero

    Felicitaciones, está buenísimo!

  • Natalia Acevedo

    Me encanta. Quiero más !!!!!