Rumbo al Burdel Poético

Madame Melena, directora del Burdel Poético, en plena lectura con uno de sus clientes.

Seguramente a usted también lo han invitado a un recital de poesía y no ha tenido corazón u oportunidad para negarse, lo que lo ha hecho terminar en un recinto a medio iluminar en el que un montón de personajes de mirada solemne se acaricia la barbilla mientras escucha leer por horas que parecen milenios, a personajes que la más de las veces tienen un tono monótono y adormecedor. En otras ocasiones, usted ha terminado en la sala de una biblioteca, escuchando al poeta que admira pero precedido de las interminables palabras del promotor de lectura, el director de la biblioteca, el alcalde local, el director de la fundación, y en suma, de cuanto lagarto pudo untarse un gramito de la fama del autor. Por fortuna, alguna de estas ocasiones está acompañada de una copa de vino o una cerveza y puede usted hundir en el alcohol su decepción. Existe otra alternativa: lo invitan a un bar en el que, en medio de las notas de trasnochadas canciones de protesta o almibaradas baladas de lo que antes fuera Acuario Estéreo un grupo de autoproclamados poetas balbucean lo que no se sabe si es producto de la borrachera o de la pereza.

Seguramente, ante tal panorama, haya decidido usted fingir enfermedad o muerte ante la invitación al próximo recital.

Parece innegable que muchos de los eventos asociados a la poesía han caído en el cliché y la monotonía y que cada vez es más difícil, por fuera del marco de los grandes festivales que cuentan con el aval de editoriales y entidades promotoras de la cultura a nivel nativo, ofrecer al público alternativas que no lo hagan caer en el aburrimiento y el tedio de la pseudointelectualidad o la trasnochada bohemia y “chocolocura”. Algunas veces, los lectores de poesía deben asumir que no hay espacios de calidad dentro de los cuales compartir su experiencia ni encontrar voces nuevas.

A raíz de este tedio y la necesidad de crear un espacio para aquellos autores que no encajan o no quieren encajar en los espacios tradicionales de difusión del quehacer poético, nace el Burdel Poético en Colombia, experiencia que replica al original The Poetry Brothel nacido en Nueva York en 2009.


Leteo, bar tender y poetisa, uno de los personajes más exitosos del burdel.

The Poetry Brothel es una propuesta de performance que presenta a un grupo poetas como cortesanas que ofrecen lecturas de su obra poética a cambio de dinero y que de este modo sacan a la poesía de sus espacios convencionales de difusión. La idea ha logrado a expandirse a lo largo del mundo y ha creado “franquicias”, como es el caso del Prostíbulo Poético de Barcelona. Es allí, en Barcelona, donde Luna Enciso actúa como  una de las putas durante un año, experiencia que la convertiré en Madame Melena, fundadora y directora del Burdel Poético en Colombia.

De este modo, lo que ofrece el Burdel Poético al espectador es una transacción a través de la cual éste recibe literatura de calidad a cambio de una pequeña suma, en un espacio poco convencional. En esta medida, lo que sucede es una descentralización del lenguaje poético y una reinvención de la relación entre la voz poética y su lector, pues el espectador es también actor del hecho poético, y en este montaje, tanto él como el autor, dejan al descubierto lo que convencionalmente es una experiencia íntima.


Fundamental dentro de la propuesta del Burdel Poético es la puesta en escena de personajes disímiles con historias oscuras y contradictorias.

La construcción de los personajes es una de las principales apuestas del colectivo. Cada uno de los personajes se relaciona con un estilo y un uso del lenguaje específico y su puesta en escena es lo suficientemente lograda para que el público no pueda resistirse a visitar a todas las putas en cada uno de los eventos. Por otra parte, los hombres y mujeres que actúan dentro del Burdel, se encargan de preparar cuidadosamente una gran variedad de textos para cada una de sus presentaciones, de manera que puedan ofrecer lecturas diversas a los asistentes. Adicionalmente, algunas lecturas pueden extenderse y variar, de acuerdo a la reacción que el espectador ofrezca a quien está leyendo por lo que, sin lugar a dudas la experiencia resulta refrescante y verdaderamente constituye un diálogo entre los artistas y el público. Las putas del burdel por su parte, son escritores jóvenes, algunos de ellos galardonados en diferentes concursos nacionales y que, en otros casos han publicado su obra a través de la autogestión, lo que hace de los eventos una grandiosa oportunidad para apoyar a la escena literaria alternativa.

Los eventos de el Burdel Poético se realizan cada mes, en distintos bares de Bogotá que han abierto sus puertas desde el principio a esta propuesta de difusión de la literatura independiente.

El próximo sábado 4 de mayo,  déjese seducir por el Burdel Poético  en el Caney del Tamarindo, Carrera 14 A No. 40 A 59 desde las 7:30 p.m.

Aquí el link del evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/359061180862225/

Además de las lecturas, el Burdel Poético ofrece talleres de escritura creativa y otras actividades dedicadas a la difusión de la poesía, así que manténgase informado a través de su página oficial y sus redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/Burdel.Poetico
Twitter: @burdelpoetico
Página: http://ilanamar.wix.com/burdel-poetico
  • CARLOS ARTURO ARANGO ARANGO

    Tratar de contextualizar tantos puntos de vista diferentes con una misma esencia,es un poco egoísta y mediático y trata de confundir la idea del activismo,me respetas te respeto.me hablas y te escucho, me gritas y te enseño,la clave del verdadero cambio es la capacidad de entender a los demás sin tratar de cambiar sus ideas; todos los sistemas que rigen el mundo tienen correlación lógica de principios que se mal forman por los intereses propios. gracias

  • Al frente

    De nuevo hay muchas ideas. Pero en este post. Ya no me parecen bien desarrolladas. Lástima porque plantea unos debates súper interesantes, creo que el autor debería moderarse y decidir de que hablar de manera más profunda.

  • Pepa

    Este es el ejmeplo de que cualquier pobre pendejo o pendeja se puede tirar algo tan bonito como la poesía. Al mismo tiempo es una forma de usar a la mujer como un objeto sexual, hasta cuando las mujeres seremosartifices de nuestro prpio infierno??

  • David

    Excelente reseña del evento, me anima a ir a algo que parece menos acartonado de lo que uno cree que es la poesía, que francamente puede ser muy aburridora o para tipos que se creen poetas y no saben escribir y se lapasan dándoselas de sensibles por twitter a ver a cual estúpida se pueden levantar.