Alrededor de la Feria del Libro

Exposición “La Cueva, el Grupo de Barranquilla”

Año tras año, la Feria Internacional del Libro de Bogotá congrega a cientos de miles de personas durante dos semanas, en torno a la difusión y comercialización de obras literarias. Tras 26 ediciones, algunas criticas se hacen recurrentes dado que, como es de conocimiento común, el valor de los libros en Colombia alcanza precios que rayan la ridiculez y gran parte de la edición se encuentra en manos de grandes casas editoriales que monopolizan las ventas y dan poco espacio a los autores y editores independientes para sostener sus proyectos.

Muchas opiniones alrededor de la Feria del Libro señalan que ésta no ofrece una real alternativa  en términos de acceso y que aún hoy en día, después de tantos años, sigue centrada más que todo en la producción que está asentada en la capital del país, sin que haya una verdadera oportunidad para hacer visibles las propuestas de otras regiones.

Por otra parte, es interesante ver cómo un país con tan poco esperanzadoras estadísticas en cuanto a la lectura, puede llenar de manera tan generosa el recinto de la Feria, siendo que al parecer no existe una “cultura del libro” y los precios de las publicaciones no se ajustan al vapuleado bolsillo del colombiano común y corriente.

La mayoría de los visitantes de la Feria pertenecen a la familia “Miranda” y aunque quisiéramos que fuera de un modo distinto, es importante reconocer que esa tarea de caminar, explorar, entrar en contacto con los autores, no es un ejercicio para nada despreciable.

Ir a la Feria constituye para muchos de los asistentes una ventana, una posibilidad de conocer autores y obras que de otra forma serían más difíciles de ver, especialmente cuando se trata del público escolar: bien sea porque las obras no pertenecen a los currículos de Lengua y Literatura, porque “lo  urgente desplaza a lo  importante” y los estudiantes tienen urgencias prácticas que no les permiten tomarse el tiempo para leer, o simplemente porque se naufraga sin remedio en el enorme océano de información en el cual navegamos.

Desde este punto de vista, sí, la Feria sí es un evento de índole comercial, claro, recordemos que si bien el producto final de la edición —libros, revistas, CDs— están exentos de IVA y por fin se derogó la Ley del Libro de 1993, gran parte de los pasos intermedios para llegar a este producto siguen tributando así que el evento es una gran vitrina comercial que ayuda a la industria editorial a obtener más rédito.

Desde otro punto de vista, la Feria interroga la labor de las instituciones distritales y estatales encargadas de la promoción de la lectura y permite que aquellos que por falta de tiempo o interés durante el resto del año no participan en actividades culturales, vuelquen su atención hacia las mismas.  En este sentido, la Feria se establece como una oportunidad para motivar a los visitantes a conocer, inventar y creer.

Desde Circunvalar extendemos una invitación  a los lectores para visitar algunos escenarios de la Feria que consideramos pueden servir para sacar más provecho de los últimos días de este evento.

 

 

 

La Cueva – Barranquilla, Capital Americana de la Cultura 2013

Pabellón 18

 

Exposición “La Cueva, el Grupo de Barranquilla”

Exposición “La Cueva, el Grupo de Barranquilla”

El pasado 5 de junio la ciudad de Barranquilla, que celebró sus 200 años el 7 de abril, recibió por parte del Bureau Internacional de Capitales Culturales, la designación de Capital Americana de la Cultura. Cuna de la aviación en Colombia y primera ciudad industrial de Colombia —como señala Catalina Ruíz-Navarro en su columna de El Espectador—,  Barranquilla ha contado desde siempre, gracias a su particular ubicación geográfica y el gran flujo migratorio que a ella ha llegado, con influencias culturales muy variadas.

Por otra parte, es ésta la ciudad que albergó hacia la década del 50 a un grupo de “jóvenes intelectuales” que compartían lecturas e intereses estéticos congregados en La Cueva: los escritores Gabriel García Márquez, Álvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas, Próspero Morales Pradilla y los pintores Alejandro Obregón, Orlando Rivera y Enrique Grau, entre otros. Este grupo de amigos, que luego sería conocido como el Grupo de Barranquilla, es el tema central de la exposición del pabellón 18 de la Feria del Libro.

Con una videoinstalación diseñada por el artista Andrés Borda —quien gracias a u trabajo técnico ha participado en eventos como la documenta 13 y las bienales de Viena y Venecia—, el visitante puede adentrarse en la vida de estos creadores, imprescindibles al hablar de la historia cultural del siglo XX en Colombia.

De este modo, al visitar la muestra, el espectador tendrá la oportunidad de conocer a estos amigos congregados en torno a la lectura, la pintura, las múltiples novias y —en palabras de Heriberto Fiorillo— mamadores de gallo profesionales.

Se destacan la proyección de la película experimental filmada por el grupo, “La  langosta azul”  y la presentación de las actividades y proyectos de la Fundación La Cueva que recuperó este espacio para dedicarse a la promoción de la lectura y la cultura.

Una oportunidad para darle una mirada a la importante influencia cultural del caribe colombiano.

 

Yo publico / Yo público

Pabellón 3 piso 2 stand de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

Yo publico / Yo público en la Feria Internacional del Libro de Bogotá

Yo publico / Yo público es un proyecto que nace gracias a los estudiantes de la Facultad de Diseño Gráfico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, entre ellos Camila Vanegas y Natalia Garavito, con la intención de fortalecer a través de la difusión y la circulación, las propuestas de edición independiente de diferentes creadores que por lo regular, no tienen espacio en los medios tradicionales.

 

De este modo, el grupo se encarga de poner en boca y manos del público general fanzines como Ficciorama y Panzine,  así como de establecer vínculos entre la academia y gestores independientes como la Revista Ex-Libris,  Editorial Gato Malo, Taller Editorial Jardín publicaciones y Cuarentaydoslíneas  Encuadernación, entre otros.

 

Por otra parte,  al contar con el aval de la Universidad, han logrado extender su labro de difusión a través de radio Óyeme UJTL y planean la realización de una feria editorial independiente que congregue cada vez a más artistas y creadores jóvenes.

 

En sus propias palabras, un evento “para DIFUNDIR y DAR A CONOCER, a personas, editoriales, estudiantes y colectivos que tengan proyectos editoriales interesantes con una MIRADA PROPIA y que re signifiquen al libro, y que a su vez deseen compartir esta mirada con las demás personas que estamos interesadas en generar nuevas puertas para la creación editorial y el trabajo editorial. Es importante crear espacios donde organizaciones e instituciones se den cuenta de el valor que tienen los medios editoriales independientes”.

No se pierda la oportunidad de conocer esta propuesta.

 

La ruta de la independencia

Pabellones 3 y 6

Una mirada a los libros de Laguna en La ruta de la independencia

 

Esta ruta, que este año ofrece su segunda versión,  está trazada entre los pabellones 3 y 6 y a través de su recorrido el visitante puede conocer la oferta de 12 editoriales independientes del país que le apuestan a la elaboración de libros de calidad y a precios razonables. Lo que más llama la atención es la multiplicidad de su oferta y el riesgo que corren estos editores al publicar libros en formatos poco tradicionales lo que les ha permitido construirse una audiencia  particular y que, afortunadamente, crece cada día más.

 

Con el objetivo de ofrecer una alternativa a los lectores, Tragaluz, La Silueta, Luna Libros, Elibros, El Peregrino Ediciones, Jardín, La Valija de fuego, Robot, Destiempo, Babel Libros, Rey Naranjo, y la librería La Madriguera del conejo, nos permiten transitar por stands que en sí mismos constituyen ya una propuesta estética novedosa. Otro de los imperdibles de esta edición de la Feria y una oportunidad fabulosa para apoyar miradas diversas sobre el hecho literario y el libro como objeto.

De modo que anímese a dar una vuelta por la Feria Internacional del Libro y mirar con atención aquellos espacios que a veces el ruido de las grandes casa editoriales nos oculta.

  • Rodolfo Díaz Wright

    Excelente relato que atrapa y enreda como la fría noche de los tiempos. La medida periodística de la chaqueta a cuadros rojos y negros me transporta al parís de Gabo o peor aun a los amores contrariados de Billy Sánchez de Avila

  • xJoseIx

    Excelente. Quisiera seguir leyendo cosas así 😉 Me gusta mucho el hecho de recurrir a experiencias personales. Sigo pensando que los “demonios” internos son una cosa complicada de eliminar. Saludos.

  • Alejandro Cáceres

    Muy interesante como salta el abogado interno, y las preguntas que se hace, las mismas parecen no tener una respuesta obvia y el derecho tampoco parece preocupado por contestarlas. Creo que la mezcla de las dos experiencias es difícil de seguir y hay dos entradas en una. Muy emocianante de leer!

  • zina

    muy bonito este texto, que entre otros muestra puntos invisibles para la mayoría de la gente, como las relaciones entre placer y opresión, la autonomía sexual y la ciudadanía. Felicitaciones, además está muy bien escrito, es muy sincero, provocador y agradable de leer hasta el final!

  • Lucho P.

    Brutal! está muy teso.